AIRE PRENSA FLECHA
REPLICA
2026
31x22cm
ISBN 9786280238135
Gregorio Díaz fotografía el color entre las siete y las seis. En ese intervalo registra las versiones oriental y occidental de la luz sobre las carpas, los taxis, las sillas, las personas y las flechas. Ningún elemento es más protagónico que otro: todos hacen parte de un conjunto urbano en el que el color afirma su autonomía. En algunas escenas, Gregorio se cruza con emboladores, oficinistas o repartidores, todos aparecen consumidos por una sombra que marca el inicio de su jornada. En las fotografías, un golpe de luz resalta el color de los trajes, los overoles y las gorras que llevan estos sujetos. Otras veces registra personas que huyen del sol o de la cámara. Son retratos indirectos en los que la mirada es reemplazada por un espejo retrovisor, un reloj, una mano o un periódico. La mirada de Gregorio se inserta en espacios donde la luz produce versiones intensas y sucias de un mismo color. En una misma toma dialogan, en extremos opuestos, el rojo de una silla Rimax y el rojo de un compresor de aire. Sus fotografías son ejercicios de observación cromática que permiten percibir la atmósfera de los lugares a partir de los objetos que la construyen. Las escenas más pausadas y las composiciones más medidas ocurren frente a paredes y fachadas donde color y forma se acoplan en un mismo plano. Allí es más evidente su visión pictórica del mundo.
AIRE PRENSA FLECHA - REPLICA
AIRE PRENSA FLECHA
REPLICA
2026
31x22cm
ISBN 9786280238135
Gregorio Díaz fotografía el color entre las siete y las seis. En ese intervalo registra las versiones oriental y occidental de la luz sobre las carpas, los taxis, las sillas, las personas y las flechas. Ningún elemento es más protagónico que otro: todos hacen parte de un conjunto urbano en el que el color afirma su autonomía. En algunas escenas, Gregorio se cruza con emboladores, oficinistas o repartidores, todos aparecen consumidos por una sombra que marca el inicio de su jornada. En las fotografías, un golpe de luz resalta el color de los trajes, los overoles y las gorras que llevan estos sujetos. Otras veces registra personas que huyen del sol o de la cámara. Son retratos indirectos en los que la mirada es reemplazada por un espejo retrovisor, un reloj, una mano o un periódico. La mirada de Gregorio se inserta en espacios donde la luz produce versiones intensas y sucias de un mismo color. En una misma toma dialogan, en extremos opuestos, el rojo de una silla Rimax y el rojo de un compresor de aire. Sus fotografías son ejercicios de observación cromática que permiten percibir la atmósfera de los lugares a partir de los objetos que la construyen. Las escenas más pausadas y las composiciones más medidas ocurren frente a paredes y fachadas donde color y forma se acoplan en un mismo plano. Allí es más evidente su visión pictórica del mundo.

